El alcalde de Monterrey, Adrián de la Garza, realizó un recorrido de supervisión por las obras de la Torre Rise, el rascacielos que actualmente se construye en la zona del Obispado y que está destinado a convertirse en el más alto de América Latina.
Durante la visita, el munícipe destacó que este proyecto representa una transformación significativa para la imagen urbana de la ciudad, además de posicionar a Monterrey como una metrópoli de vanguardia a nivel continental, con mayor proyección global y atracción de inversión.
A enero de 2026, la construcción ha alcanzado el piso 66 de los 101 contemplados, con una altura final estimada de 484 metros, superando a la Torre Obispado. El complejo de uso mixto incluirá oficinas, departamentos, un hotel y un mirador de dos niveles.
Adrián de la Garza subrayó que el desarrollo vertical ordenado es una pieza clave para el crecimiento de Monterrey, particularmente ante compromisos internacionales como el Mundial de la FIFA 2026, donde la ciudad será uno de los puntos clave del país.
