Durante los primeros cuatro meses de 2025, los incendios forestales en Nuevo León aumentaron un 65 % en comparación con el mismo periodo del año anterior, registrándose más de 2,800 siniestros. Así lo informó Guillermo Dillon Montaña, nuevo director de Bomberos del estado, quien advirtió sobre la presión que esta situación está ejerciendo sobre el cuerpo de bomberos, debido al aumento en la carga de trabajo y la necesidad urgente de recursos, equipo y personal capacitado.
Dillon Montaña atribuyó este incremento tanto a condiciones climáticas extremas —como altas temperaturas y baja humedad— como a causas humanas, entre ellas fogatas mal apagadas, quema de basura y descuidos en áreas rurales. Aunque las lluvias recientes en mayo ofrecieron un ligero alivio, insistió en la necesidad de fortalecer la corporación con el apoyo de municipios, sector empresarial y ciudadanía.
Entre los planes inmediatos está la reactivación de estaciones de bomberos cerradas por falta de presupuesto, una situación que considera insostenible ante la creciente vulnerabilidad del estado frente a desastres naturales. Además, el nuevo director destacó la urgencia de replantear la distribución de recursos y buscar soluciones sostenibles para mejorar la capacidad de respuesta ante emergencias.
